bye bye
Patricia Marco

Patricia Marco

Arteterapeuta

BYE BYE BABY

Un proceso de duelo

Hace dos años que te fuiste, y sigo mirando los últimos mensajes que me enviaste, porque me acercan a ti. No soy capaz de borrarlos, porque siento que te perdería de nuevo.

 

Recuerdo el día que me llamaron para decirme que te habías ido. Me vino a la mente el último día que estuvimos juntas, hacía poco menos de un mes en el hospital. Ese día no te encontrabas muy bien debido al medicamento que te estaban poniendo y me dijiste que me fuera a casa, que me llamarías para ir más adelante a verte. Esos mensajes de las semanas siguientes son lo único a lo que me aferro, aunque también me entristecen.

 

La llamada me causó tal impacto, que no podía creer lo que me estaban diciendo. Ni siquiera puedo explicar el terremoto de emociones que sentí en cuestión de segundos. Estaba tan enfadada, ¿por que te habías ido?, ¿porque no me dejaste ir a verte?, ¿porque no pude despedirme de ti?. Al día siguiente seguía sin poder asimilar nada. El enfado y la tristeza anularon mi juicio por completo. No sabía como entrar a despedirme de ti, porque inconscientemente, no lo quería hacer ya que era dar forma a una realidad de la cual yo intentaba huir. Pero sabía que si no lo hacía, siempre quedaría en mi la sensación y el malestar de no haberme despedido. Tenía que hacerlo para poder cerrar la herida que había dejado en mi tu pérdida, la herida de la despedida.

Te dije adios y gracias por esas largas noches hablando de la vida. Por esos días de reflexión y redacción de trabajos y proyectos en el balcón del apartamento mirando al mar. Por esas llamadas, a cualquier hora, sólo para preguntarme cómo estoy y cómo va todo. Por estar siempre que te necesitaba, por ser un pilar tan grande en quien apoyarme, en quien aprender y en quien poder crecer como persona.

Has dejado un vacío inmerso en mí, pero lo he llenado con todas las experiencias y vivencias que hemos tenido. Con todo lo que me has enseñado y todo lo que hemos compartido. Porque querida amiga, una parte de mi murio contigo, pero una parte de ti sigue viva en mi.

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